Llegamos al ultimo pueblo de vietnam, desde el que salia el autobus que cruza la frontera a las 6 de la madruga y el bus habia salido a las 5:30, asi que unos paisanos nos dijeron que llamaban al bus para que nos esperase un momento y le dimos alcance montados en moto. El viaje en bus fue un poco locura, tardamos 7 horas en hacer 60 km, y es que aqui no hay autopistas precisamente. Ademas en cualquier momento estos laosianos veian al lado de la carretera, por ejemplo, una serpiente de 2 metros y medio, y pegaban un frenazo y se bajaban todos como locos armados con palos y piedras a cazar la cena.
Llegamos a Muang Khua, en el nordeste del pais, una zona especialmente selvatica, e hicimos solo una noche para recuperarnos de 2 dias seguidos de viaje y continuar a la manana siguienta hacia Muang Ngoi, otro pueblo aun mas tranquilo si cabe al que solo se puede llegar por el rio, no hay carreteras, asi que nos cogimos una barquita.
Es una pasada de lugar, barato, rodeado de montanas y bosque, asi que nos pegamos 2 dias alli haciendo senderismo y algo de espeleologia.
La gente en las aldeas es encantadora, un dia en una de nuestras excursiones, encontramos una pequena aldea en la que todo el mundo estaba de fiesta, hasta el culo de Lao Lao, que es el whiski de laos hecho de la fermentacion del arroz, una bomba vamos. Pues resulta que era por el nacimiento de un nene, y total que nos invitaron a la fiesta y e beber un poco de lao lao casero. Aqui os presento al orgulloso papa.
Desde aqui volvimos a tomar otra barca para llegar a Nong Khiaw, un publo con no demasiado que hacer, y a la manana siguiente, nos dirigimos a Luang Prabang, una de las "ciudades" mas importantes del pais. Ya fuimos por carretera pero todavia no encontramos un bus propiamente dicho.
Increible esta ciudad, esta llena de templos y despues de algunos dias de aislamiento nos volvimos a encontrar con un poco de ambiente. Hay un monton de bares y locales guapos, sobre todo el utopia, la putada es que todo cierra a las 11 y media de la noche. Pero nos enteramos que en las afueras habia un lugar que cerraba a las tantas, el polilla pense yo, y ahi que nos fuimos con un par de argentinas y con nuestro nuevo amigo Manuel. Y cual no fue mi sorpresa cuando al llegar me encuentro con que el polilla laosiano era una bolera, lo que os digo ,jugando a los bolos hasta las 5 de la manana.
Tambien visitamos aqui una reserva de osos con un monton de cataratas entre las montanas donde nos pegamos un chapuzon.
Bueno ahora si que os he puesto al dia, espero seguir encontrando internet co frecuencia para que no se me acumule el trabajo. Adiool!




























